Corta es aún la existencia de este grupo, poco más de un año, pero este benjamín capitalino demuestra las hechuras y el espiritu de su gente, veterana en estas lides. Nació ¿cómo no?, de la escisión de unos cuantos danzantes de otros grupos leoneses, principalmente de la capital, debidas a diferencias en la manera de entender el folklore, desvinculandolo de toda actividad lucrativa.

Su nombre Aguzo lo toman de aquellas maderas impregnadas de aceite que proporcionaban una llama abundante y duradera en las horas nocturnas de nuestro pueblos

Pronto el grupo alcanzo la treintena de miembros, cuyas edades están comprendidas entre los dieciocho y los treinta y cinco años. Esta juventud w ilusion son las dos improntas que distinguen a este grupo, que en su decclaracion de intenciones, afirma aspirar a poseer carta de naturaleza propia en el pequeño mundo de los grupos de bailes. Busca además conservar el folklore más puro, eliminando todo aquello que auponga añadidos coreográficos inventandos o asimilados de otros bailes autoctonos o foraneos. A tal fin recorren estos danzantes los diversos rincones de la provincia recogiendo y analizando jotas, cacniones, instrumentos, danzas, tonadas y cualquier tipo de actividad tradicional, ya sea pagana, ya religiosa.